Serendipia


Supongo que somos quienes somos por un montón de razones y, seguramente, nunca lleguemos a saber la mayoría de ellas. Somos hoy aquellos que nos hicieron ser las decisiones que tomamos ayer. Y nadie puede, ni siquiera nosotros mismos, predecir quienes seremos mañana.

hqdefault

Al final, solo tenemos que pensar en quién queremos ser. Y, si, acaba siendo un lío, porque entre el quienes somos, el quienes fuimos, quienes seremos y quienes queremos ser hay tantas diferencias que, aunque sean milimétricas, acaban pudiendo parecernos infinitas.

Quizás precisamente por eso mi palabra favorita de todas las que tiene el inmenso vocabulario castellano en Serendipia (aunque la RAE no la tenga aceptada, y si tenga otras que… bueno, mejor lo dejamos para otro día).

serendipia

Igual siempre has buscado un futuro determinado, has perseguido un sueño, has buscado un amor de novela, o… pon todos los ejemplos que quieras. Tal vez alguna de esas cosas no hayan ocurrido, o quizás incluso ninguna. Puede, por otra parte, que todas las cosas que has buscado y soñado las hayas conseguido. Si te ha pasado esto último puede que seas feliz, puede que no, pero… no habrás encontrado algo maravilloso que no esperabas.

Resulta agradable encontrar nuevos sueños, nuevas ilusiones, nuevas personas. Un corazón roto puede ser la mejor oportunidad para encontrar a una persona que merezca la pena y, te haga tremendamente feliz, un sueño hecho pedazos muy a tu pesar puede llevarte a encontrar un motivo para sonreír y un sueño mucho más grande aún.

Cada día serás alguien un poco diferente que el día anterior y de quién serás en el futuro. Si no pierdes la capacidad de asombrarte, levantarte, y permitir que las pequeñas cosas te hagan volver a sonreír cada mañana, los sueños que alcances serán, sin duda, mucho más grande de lo que jamás pudiste imaginar.

Puede que te hagan tanto daño por el camino que confiar te resulte imposible, que te plantees prohibirte amar de nuevo o soñar en grande. Pero incluso esos momentos te acaban haciendo un poquito más tú.

muro.jpg

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s